Reducción de Estrés Basado en la Atención Plena
Biblioteca y Ligas Importantes

Fragmentos para inspirar la práctica de la meditación.


Pensamientos de Chuang Tzu

El árbol en lo alto de la montaña es su propio enemigo… El árbol de la canela es comestible: por eso lo cortan. El árbol de la laca es productivo: lo dañan. Todo hombre conoce cuan útil es ser útil. Ninguno parece conocer cuan útil es ser inútil.



El hombre de verdad ve lo que ve el ojo y no le daña nada que no esté ahí. Oye lo que oyen sus oídos y no detecta sobre tonos imaginarios. Comprende las cosas en su interpretación obvia y no se ocupa de ocultos significados y misterios. Su camino es, por tanto, una línea recta. Y no obstante, está capacitado para cambiar de dirección en cuanto las circunstancias así lo aconsejan.



HUIDA DE LA SOMBRA
Había un hombre que se alteraba al ver su propia sombra y se disgustaba tanto con sus propios pasos, que tomó la determinación de librarse de ambos. El método que se le ocurrió fue huir de ellos.
Así que se levantó y echó a correr. Pero cada vez que bajaba el pie había otro paso, mientras que su sombra se mantenía a su altura sin dificultad alguna.
Atribuyó su fracaso al hecho de que no estaba corriendo con la suficiente rapidez. De modo que empezó a correr más y más rápido, sin detenerse, hasta que finalmente cayó muerto.
No se dio cuenta de que, si simplemente se hubiera puesto a la sombra, su sombra se habría desvanecido, y si se hubiera sentado y quedado quieto no habría habido mas pisadas.



EL VELATORIO DE LAO TSE
Lao Tan yacía muerto
Chin Shih asistió al velatorio.
Lanzó tres alaridos
y se fue a casa.

Uno de los discípulos dijo:
"¿No era usted el amigo del Maestro?"
"Desde luego", respondió.

"¿Entonces le parece suficiente
condolerse tan poco como usted?"

"Al principio", dijo Chin Shi, "pensaba
que era el más grande entre los hombres."
¡Ya no! Cuando vine a condolerme,
encontré viejos lamentándose por él como si fuera su hijo,
hombres jóvenes sollozando como si fuera su madre.
¿Cómo los ató tanto así, sino
por medio de palabras que jamás debió decir
y lágrimas que jamás debió derramar?

Debilitó su ser,
depositó carga sobre
carga de emociones, incrementó
ese enorme cómputo,
olvidó el regalo que Dios le había confiado:
A esto los antiguos lo llamaban "el castigo
por descuidar el verdadero ser".

El Maestro vio al mundo en su momento oportuno.
Cuando se consumió su tiempo,
Lo abandonó de nuevo.
Aquel que espera su hora, que se somete,
cuando su labor queda concluida,
no tiene lugar en sí
Para el dolor o el regocijo.
Así es como los antiguos expresaban esto
en cuatro palabras:
"Dios corta el hilo."

Hemos visto consumirse
un fuego en ramas. El fuego
arde ahora en algún otro sitio. ¿Dónde?
¿Quién sabe? Estos tizones
están ya consumidos.



EL FUNERAL DE CHUANG TZU
Cuando Chiang Tzu estaba al borde de la muerte, sus discípulos empezaron a planear un esplendido funeral.
Pero él dijo:
-Tendré como ataúd el Cielo y la Tierra; el sol y la luna serán los símbolos de jade que pendan junto a mi; los planetas y las constelaciones brillaran como joyas a mi alrededor, y todos los seres estarán presentes como comitiva fúnebre en mi velatorio. ¿Qué más hace falta? ¡Todo está suficientemente dispuesto!
Pero ellos dijeron:
-Tememos que los cuervos y milanos devoren a nuestro Maestro.
-Bien- dijo Chuang Tzu-, sobre la tierra seré devorado por cuervos y milanos; debajo de ella, por hormigas y gusanos. En cualquier caso, seré devorado, ¿Por qué tanta parcialidad contra las aves?



DISCULPAS
Si un hombre pisa a un desconocido
en el mercado,
ofrece cortésmente disculpas
y una explicación
(¡Este lugar está tan enormemente
lleno!).

Si un hermano mayor
pisa a su hermano menor,
dice: ¡Lo siento!
Y ahí queda eso.

Si un padre
pisa a un hijo suyo.
No se dice absolutamente nada.

La mayor educación
está libre de toda formalidad.
La conducta perfecta
está libre de preocupaciones.
La sabiduría perfecta
no está planificada.

El amor perfecto
no necesita demostraciones.
La sinceridad perfecta no ofrece
garantías.



EL HOMBRE DE TAO

El hombre en el cual el tao
actúa sin impedimento
no daña a ningún otro ser
con sus actos,
y aun así no se considera
"bondadoso", "manso".

El hombre en que el tao
actúa sin impedimento
no se preocupa por sus propios intereses
y no desprecia a aquellos
que si lo hacen.
No lucha por ganar dinero
y no convierte en virtud su pobreza.
Sigue su camino
sin apoyarse en los demás
y no se enorgullece
de andar solo.
Mientras que no sigue a la muchedumbre,
no se queja de aquellos que si lo hacen.
El rango y la recompensa
no le atraen;
La desgracia y la vergüenza
no le desaniman.
No está buscando constantemente
el bien y el mal,
diciendo continuamente "si" o "no".
Los antiguos decían, por tanto:
El hombre de tao
permanece en el anonimato.
La virtud perfecta
no produce nada.
"No ser"
es "ser de verdad".
Y el más grande entre los hombres
es nadie.



Nadie está tan equivocado como el hombre que conoce todas las respuestas.



El hombre de verdad ve lo que el ojo ve y no le añade nada que no esté ahí. Oye lo que oyen sus oídos y no detecta sobretonos imaginarios. Comprende las cosas en su interpretación obvia y no se ocupa de ocultos significados y misterios. Su camino es, por tanto, un alinea recta. Y, no obstante, está capacitado para cambiar de dirección en cuanto las circunstancias sí lo aconsejen.



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REBAP (Grupo Puerto de Veracruz - México)

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